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Muchas mujeres se preguntan acerca de cuándo quedar embarazadas. Ahora un estudio reciente  llevado a cabo por la Universidad de Princeton, demuestra que el verano podría ser la mejor fecha para concebir.

Si bien es cierto, que se estima una mayor tasa de embarazos durante el verano, desde hace varios años, investigadores de distintos puntos del planeta se han propuesto encontrar un patrón que relacione el momento de la concepción, con el estado de salud del futuro bebé.

La posibilidad de parto prematuro, embarazo de riesgo, crecimiento del feto… han sido factores justificados tradicionalmente, por el estado de salud de la madre (tabaquismo, medicación, disponibilidad de recursos etc.).

Sin embargo, un estudio publicado el pasado 4 de Junio en la prestigiosa revista PNAS (The Proceedings of the National Academy of Sciences), muestra una posible relación entre la fecha de concepción y su posible repercusión en el peso del bebé. [Pincha aquí para acceder al artículo original]

Cuándo quedar embarazada, ¿el verano es un buen momento?

La investigación que ha sido desarrollada por Janet Currie y Hannes Schwandt, junto a sus colaboradores, demostró que  el periodo comprendido entre enero y mayo era el peor momento para concebir, ya que los bebés de mujeres fecundadas en esa fecha presentaban mayor tasa de parto prematuro y peso más bajo.

Para evitar una posible influencia del factor socioeconómico de la madre en el desarrollo del bebé, solo se escogieron hijos de la misma madre, en concreto, más de 1,4 millones de niños.

El parto prematuro y el menor peso del bebé se relacionan en muchos casos en el futuro, con sistemas inmunitarios más débiles o mayor dificultad en el desarrollo, entre otros.

Tratando de responder a la famosa pregunta, sobre cuándo quedar embarazada, los investigadores revelaron un dato sorprendente, y es que los bebés concebidos a partir de junio tienden a pesar alrededor de 8 gramos más que el resto.

Esta diferencia en el crecimiento se explica, aunque parezca increíble, por las fluctuaciones estacionales de la gripe. Y es que aquellas mujeres que quedan embarazadas entre los meses de enero y mayo, podrían experimentar infecciones gripales que retardarían el crecimiento y desarrollo del bebé, alterando el patrón normal del embarazo.

Sin embargo, en mujeres en las que la concepción se produjo durante el verano, el bebé aumentaría más de peso debido al cambio fisiológico estacional, para “aumentar las reservas ante el frío”.

Todavía faltan por esclarecer aspectos sobre el tema, no obstante, esta noticia puede servir de aliciente para aquellas mujeres que todavía no tengan decidida la fecha sobre cuándo quedar embarazadas.

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Baby. Imagen con licencia Creative Commons de il-young ko.

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