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En este artículo os resumimos una serie de consejos para disfrutar de una alimentación sana durante la lactancia, una etapa maravillosa para la madre.

 

La lactancia conlleva una serie de beneficios tanto para el niño como para la madre

La leche materna es el alimento natural capaz de proporcionar al recién nacido todos aquellos nutrientes indispensables para su desarrollo, además de anticuerpos, aumentando sus defensas y satisfaciendo sus necesidades.  Por ello, desde siempre es sabido que la lactancia supone una serie de beneficios para el neonato. Sin embargo, ¿también es así para la madre?

En efecto. La lactancia es un proceso que facilita la movilización de grasas, y con ello, la eliminación de gran parte del tejido adiposo que ha sido acumulado durante el periodo de embarazo. Además, permite restablecer el balance hormonal de una forma más gradual, facilitando la recuperación del útero a su estado original, y aumentando el lazo afectivo entre la madre y el niño mediante la liberación de la hormona oxitocina.

 

Mantén una alimentación sana durante la lactancia y notarás la diferencia

Durante la lactancia, los requerimientos en energía de la mujer estarán relacionados con la cantidad de leche que ésta produzca. Así mismo dependerá, del tipo de metabolismo de la mujer y su estado fisiológico concreto.

Aunque por creencia popular se tiende a pensar que es durante la etapa de gestación cuando la madre requiere más energía, es en el momento de la lactancia donde las necesidades energéticas se verán aumentadas. En concreto, para producir unos 100ml de leche materna ¡se gastará una media de 85 kcal!. Por ello, aunque parte de esa energía venga de la movilización de las grasas del tejido adiposo de la mujer, se estima necesario un incremento de 500 kcal.

No obstante, las necesidades no solo se concentran en la energía sino también, en la mayoría de los nutrientes esenciales, valores que se encuentran a menudo incrementados con respecto al periodo de gestación. De esta forma, para mantener una alimentación sana durante la lactancia será importante aumentar ligeramente la ingesta de proteínas, calcio, yodo, zinc, magnesio, y vitaminas como la niacina, el ácido fólico, y la vitamina A.

Para satisfacer las necesidades nutricionales de dichas vitaminas, es recomendable ingerir una amplia gama de vegetales como tomate, lechuga, zanahoria, pimiento… todos ellos muy ricos en vitamina A junto con algunas frutas como el melón, las fresas o el albaricoque.

Entre los alimentos ricos en ácido fólico destacamos el hígado y los productos cárnicos. Recuerda que una forma de satisfacer los requerimientos de proteínas y yodo, es mediante la ingesta de pescado fresco. Así mismo, los productos lácteos, los huevos y el pescado son una fuente rica en magnesio. El cinc podemos obtenerlo mayoritariamente a partir de los moluscos.

Como podéis ver, mantener una alimentación sana durante la lactancia no es tarea difícil. Tan solo, intenta mantener una dieta variada para satisfacer la demanda del organismo en esa etapa tan importante. Si te interesa conocer más sobre la salud, no dudes en consultar nuestro artículo: “La alimentación durante el embarazo“.

 

Mother kissing her newborn. Imagen con licencia Creative Commons de _Nezemnaya_   

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